Aila POV
—Vamos a aclarar esto. Ahora.
La orden de Kael, aunque nacida de una nueva y extraña vulnerabilidad, todavía pesaba en el aire. La caza había terminado, pero la paz estaba a un millón de kilómetros de distancia.
El viaje de regreso al castillo fue la tortura más silenciosa que jamás había vivido.
Si la huida había sido un torrente de pánico y adrenalina, el retorno fue un lento y agónico goteo de tensión.
Ya no corríamos. Caminábamos. Una procesión extraña y solemne a través del bosqu