Mundo de ficçãoIniciar sessãoPensé que iba a ser más sencillo llamar a Adelaida, pero ya llevaba quince minutos con el teléfono en la mano, sin ser capaz de presionar el botón verde y después de haber estado, por algunas horas, procrastinando este momento con idas al baño, revisión de cuentas y verificación de datos. Tenía que hacerlo ya o solo desistir y darme cuenta de que no podía llamarla, como lo haría cualqu







