Mundo ficciónIniciar sesiónDurante esa jornada, recibí un montón de felicitaciones y hasta regalos de mis compañeros de trabajo. No se habló de otra cosa que no fuera la sorpresa que todavía les generaba mi victoria y, como era de esperarse, tuve que explicarles cómo había conseguido dos platos tan perfectos.
—Creo que el secreto estuvo en los cortes que le hice a la caballa —







