No tenía forma de sacarme el incidente del concurso de la cabeza y tuve que averiguar, esa misma noche, por más detalles. Llamé a Gerardo, que se había quedado en el hotel en Las Bahamas como mi enlace con Efraín Conde, con quien finalmente debí hablar porque mi secretario privado no tenía más detalles que los que ya me había comentado.
—No tienes que preocuparte por eso —dijo Efraín cuando le comenté lo que sabía sobre el altercado entre Rubí y Teressa—. Ya la producción tomó una decisión y s