Pese a que estaban muy divertidos y eran una excelente oportunidad para conocer a Daniela, tuve que dejar los juegos en la playa para ir a recibir a Verónica, que estaba por salir del centro educativo y quería aprovechar el resto de la tarde para estar con ella, ir a uno de los restaurantes, comernos un helado y nadar en la piscina, además de que ese tiempo con ella me ayudaría a distraerme del tema que tanto me preocupaba ese día y del hecho de que no dejaba de pensar en Héctor y en la posibil