Mundo ficciónIniciar sesiónLa claridad del amanecer apareció molestando sus ojos cerrados, Leia frunció el ceño y soltó un suave quejido incómodo, quiso girarse, pero al sentir un peso sobre su cuerpo que le impidió tal acto, abrió los ojos despacio, para terminar sorprendida.
—¡Dios! — mencionó del mismo modo, y casi con miedo de despertar al semidesnudo sujeto que dormía prácticamente sobre ella.







