Mundo de ficçãoIniciar sessãoTocó con poca delicadeza la blanca y dura puerta de ese conocido departamento.
Una sonrisa de lado y satisfecha se formó en los labios de la joven pelinegra al verlo llegar a ella como muchas veces antes.
—Sabía que volverías…— mencionó y lo sujetó de la mano de la cual se apoyaba en la pared para adentrarlo al casi lujoso departamento.
La chica no perdió tiempo y







