Ella respiró por sus labios al verlo a los ojos y cerró los mismos cuando Caleb bajó a comer de sus senos, Leia gimió y encorvó su espalda y Caleb sólo quiso enredar sus brazos en la pequeña cintura.
—Ahh— Leia se quejó cuando él mordió uno de sus pezones y apretó el otro con una de sus manos — Basta—ordenó con voz trémula.
—¿Por qué? ¿No quieres? — preguntó y jadeó en su oído, sintiendo justo en ese momento el deseo del más del mes que tenía sin tocarla.
—Ahh— Leia se revolvió bajo él y lo apa