Mundo ficciónIniciar sesiónUna sonrisa curvó los labios sensuales de esa altiva y fría pelinegra.
La lluvia caía otra vez en el exterior de ese solitario departamento que habitaba, su larga cabellera lacia y negra parecía brillar por el agua que había recorrido su cuerpo luego de esa ducha nocturna.
Estiró su mano y tomó ese sobre blanco, que había recibido en esa clínica por la mañana y que bien podrí







