Mundo ficciónIniciar sesión—Lo único que me faltaba — se quejó el pelinegro al recibir un texto por parte de Erick, informándole que el entrenador del equipo había citado a un entrenamiento nocturno — Maldita sea — dijo y continuó conduciendo por esas angostas calles que lo llevarían a la casa de Leia.
El día era nublado y pequeñas y casi invisibles gotas de agua se pegaban al parabrisas de su auto y éste no les







