Mundo ficciónIniciar sesión—¡No me importa en lo absoluto! — dejó claro el ojiazul al golpear frustrado el escritorio tras el cual estaba.
Frente a él, Alfred, Stefano y cuatro empleados más de distintas áreas lo observaban en silencio, y con total asombro los que apenas lo conocían — Esto ha demorado demasiado, convéncelos, amenázalos o promételes lo que sea, pero quiero esa aprobación de inmediato — advir







