Mundo ficciónIniciar sesiónLa doctora regresó a la habitación al cabo de un rato, esta vez con la carpeta cerrada y el gesto más definido. No hubo rodeos ni frases de aproximación. Se detuvo junto a la cama, apoyó un lateral del expediente contra el colchón y miró primero a Valeria, como si reconociera de antemano que aquella información no iba a recibirse del mismo modo por las dos personas presentes.&nb







