Allie y Kelly llegaron a la mansión donde vivía esta última y guardaron el coche en su respectivo garaje, no sin antes notar a varios guardias ocupar sus puestos, lo que les arrancó un gesto de fastidio. Luego, Kelly le mostró la casa con rapidez, pasando por alto numerosas habitaciones, ya que Allie comentó que estaba algo familiarizada con las grandes residencias: vivía en una muy similar donde lo extravagante y opulento era pan de cada día.
—¿Entonces sales con ese Andrei?
—Sí… bah, en reali