Bajaron del coche y los recibió un grupo de periodistas que estaban acechando, esperando el momento de atacar con sus preguntas. Valentino cubrió con su brazo la cabeza de Kelly mientras sus hombres apartaban a los paparazzi, dejándoles espacio para avanzar. Ingresaron a la gran mansión donde, la última vez que Kelly había estado, fue como cantante; ahora volvía como novia.
El mayordomo los recibió y tomó sus bolsos, indicándoles que los llevaría a la habitación. Luego los condujo a una de las