Samyra luchaba por mantenerse a flote.
El agua de la piscina estaba demasiado fría en comparación con el calor sofocante de aquella tarde, y el cambio brusco hizo que un dolor insoportable atravesara su pierna derecha.
Un calambre, brutal y repentino.
Sintió que el músculo se tensaba con violencia, dejándola casi inmóvil. Jadeó intentando respirar mientras movía los brazos desesperadamente para no hundirse.
El ruido alrededor era caótico. Gritos.
Personas corriendo. La voz alarmada de varias muj