Un mes después.
El silencio dentro de la sala de juntas resultaba casi insoportable.
Samyra permanecía de pie frente a la enorme pantalla donde se proyectaban las imágenes de los últimos estudios de Omar.
Aunque intentaba mantener el porte sereno que siempre la había caracterizado como investigadora, por dentro sentía que el corazón le golpeaba con una fuerza insoportable.
Habían pasado cuatro semanas desde la segunda aplicación del tratamiento experimental. Cuatro semanas de incertidumbre.
Cuat