Esa noche, Nassira regresó al departamento con una sonrisa que hacía mucho tiempo no iluminaba su rostro.
Entró despacio para no despertar a los bebés.
Omar, que se encontraba acomodando unos documentos sobre la mesa del comedor, levantó la vista al escuchar la puerta.
En cuanto vio la expresión de su hermana, sonrió.
Hacía años que no la veía tan feliz.
—¿Cómo te fue? —preguntó con curiosidad.
Nassira bajó la mirada unos segundos. Sus mejillas adquirieron un ligero tono rosado.
Después reunió v