Las palabras de Phillip Rezza golpearon con fuerza a Samyra.
—Pero… ha pasado mucho tiempo y… —murmuró ella, insegura.
—Eso no importa —la interrumpió Phillip con tranquilidad—. Eres una doctora brillante. Sí, te alejaste durante un tiempo, pero eso no borra todo lo que eres. Puedes volver cuando quieras.
Samyra bajó la mirada.
Por un instante, sintió algo extraño oprimiéndole el pecho.
No era dolor. Era nostalgia.
Porque hacía mucho tiempo que nadie le recordaba quién había sido antes de conver