Isabella
El auto avanza a toda velocidad mientras la lluvia golpea el parabrisas como si quisiera abrirse paso hacia nosotros. Amber conduce con las manos firmes, la mirada fija en la carretera, pero sé que incluso ella está al borde del límite. Cada pocos segundos revisa el espejo retrovisor, como si esperara ver luces siguiéndonos o siluetas saliendo de la nada.
Yo voy en el asiento trasero.
Empapada.
Temblando.
Con el cuerpo todavía reaccionando como si siguiera en ese callejón.
Y sin dejar