Isabella
El edificio frente a nosotras no tiene nada que lo haga memorable, y precisamente por eso se siente incorrecto.
No hay letreros visibles, no hay iluminación llamativa, no hay señales de actividad evidente. Solo una estructura gris, casi olvidable, escondida entre calles secundarias donde la ciudad parece reducir su ruido para no llamar la atención de lo que ocurre dentro de ciertos límites.
Amber apaga el motor y el silencio que cae dentro del auto es inmediato, pesado, como si el mund