98. Ojalá nunca te hubiera conocido.
— Nunca te interesé yo, si no lo que mi abuelo iba a dejarte¿Desde cuándo dejas que alguien te diga lo que tienes que hacer? No, tú no dejarías que nadie lo hiciera, pero se te acabó lo de jugar conmigo, yo ya no seré más tu juguete.
En ese punto, Ethan no podía contener más su enojo, por lo que sujeto a Vladímir por los brazos y lo estrelló en el muro más cercano.
—No tienes ni una maldita idea de lo que estás diciendo, pero ya que piensas eso de mí, creo que es mejor que pienses lo que quiera