62. Llévame con él.
Dimitry se encontraba cantando ante el rey como un maldito sapo, diciéndole todo lo que fuera de interés para este.
—No solo tengo el nombre de esa persona especial del maldito príncipe mimado Ivanov, también tengo la carta que le envió unos meses atrás. Te daré todo con la única condición que no me mates y me dejes servirte.
—¿Por qué haría algo así? No me sirves para nada— le respondió Russell sin ningún tipo de duda.
—Me dejarás vivir porque no solo te daré al hijo, también te entregaré al p