120. Cállate, no digas nada.
Él también deseaba ser como ellos; sin embargo, no podía, Había algo que lo hacía un poco más humano o como le habían dicho tanto su padre como su hermana. Era muy sentimental en algunos caso o mejor dicho en la mayoría.
«¿Por qué se me hace difícil el dejar de ser sentimental?»
Se Preguntó solo para que la voz de su hermana se abriera paso una vez a través de su mente.
«Porque eres débil, porque no te pareces a nuestro padre, ni a mí»
Tal vez no se parecería a ellos, pero les haría ver que no p