109. Tendremos muchos momentos felices.
Era cierto que hacía mucho tiempo que no se metía en un operativo. Pero jamás había dejado de entrenar y estaba en forma, tenía un gimnasio donde ayudaba a los chicos jóvenes a centrarse en algo más que las mafias y las drogas, dándoles a focalizar sus problemas en el boxeo, así que tal vez no estaba tan preparado como años atrás, pero no era un inútil.
—Yo también te amo y haré lo que esté en mis manos para mantenerte a salvo.
No le importaba si Konstantin decía que se podía defender. Él lo de