Capítulo 96.
Capítulo 96
Alejandro.
El aire en la habitación de los niños parecía irrespirable cuando entré. La nota, ese maldito papel sobre la almohada de mi hijo, era el sello final de una pesadilla que apenas comenzaba.
Al ver a mi hija temblando de miedo con su hermanito en brazos y con la cocija cubriéndolos casi en su totalidad, me quedé petrificado. Mis ojos recorrieron la ventana abierta, la cortina moviéndose por el viento, y luego miré fijo a Sarah.
—¿Qué has hecho, Sarah? —susurró, con una vo