Capítulo 88.
Capítulo 88
Sarah.
El lunes por la mañana, la luz entraba por la ventana de la habitación con una fuerza que me obligaba a despertar. Alejandro ya no estaba en la cama; el lado de las sábanas donde él había dormido estaba revuelto, pero vacío. Me quedé un momento inmóvil, recordando el abrazo de la noche anterior. Había sido un silencio lleno de palabras, un gesto de redención que pesaba más que cualquier disculpa que me hubiera dado antes.
Bajé a desayunar, pero en la cocina solo estaba la señ