Capítulo 84.
Capítulo 84
Sarah.
Alejandro cree que me tiene acorralada. Se pasea por la casa como si fuera el dueño no solo de las paredes, sino de mis pensamientos y de mis latidos y de mi hija. Me observa desde las sombras, con esos ojos llenos de una rabia que intenta ocultar bajo una máscara de frialdad. Cree que porque descubrió la verdad sobre Joe, ahora tiene el control absoluto. Pero se equivoca.
Hoy desayunamos en silencio. Joe jugaba con su cereal, ajena al campo de batalla que Alejandro y yo hab