Capítulo 85.
Capítulo 85
Sarah.
Habían pasado dos semanas desde aquel "punto muerto" en el que nos encontrábamos. Alejandro seguía siendo impecable, un hombre que parecía estar siempre al borde de una revelación, pero que se obligaba a sí mismo a retroceder antes de que el cristal se rompiera.
Esa mañana, me desperté temprano, sintiendo la pesadez natural de un embarazo que ya me obligaba a moverme con cuidado. Me senté al borde de la cama, esperando que el mareo pasara.
Bajé a desayunar. Él ya estaba allí