Capítulo 82.
Capítulo 82
Alejandro.
La lluvia no había cesado durante toda la noche. El sonido constante contra el cristal de mi despacho era lo único que me impedía perder la cabeza por completo. Me mantuve allí, en la penumbra, hasta que las primeras luces de un amanecer grisáceo se filtraron por las cortinas. Mi cuerpo estaba rígido, con los músculos en tensión, pero mi mente trabajaba con una claridad gélida que me asustaba.
Sarah me había robado la parte más importante de mi existencia. Había jugado c