Capítulo 81.
Capítulo 81
Alejandro.
La mañana siguiente comenzó con el sonido de la lluvia golpeando los ventanales de la casa, un eco perfecto del caos que sentía en mi pecho. Había pasado la noche en vela, con la mente atrapada en el ciclo infinito de las imágenes del café y las palabras hirientes de Sarah.
Decidí bajar al despacho para intentar retomar los asuntos de la empresa, cualquier cosa que me mantuviera alejado de la habitación de al lado.
En el escritorio, encontré un sobre que mi asistente habí