Capítulo 78.
Capítulo 78
Alejandro.
El camino de regreso a casa se nos hizo largo. Mientras conducía, mis manos apretaban el volante con una firmeza que me dejaba los nudillos blancos, pero mi atención estaba dividida. Por un lado, vigilaba el espejo retrovisor como si cada coche detrás de mí fuera una amenaza; por otro, miraba de reojo a Joe, que dormitaba en el asiento del copiloto, todavía un poco pálida por el susto de la reacción alérgica.
Cada vez que la miraba, sentía un vuelco en el estómago. Ya no