Capítulo 48.
Capítulo 48
Sarah.
El crepitar de la leña era el único sonido que llenaba el salón de la cabaña. El fuego se había convertido en un resplandor anaranjado y suave. Joe, rendida por la caminata y el aire puro de la montaña, se había quedado profundamente dormida sobre la alfombra de piel frente a la chimenea.
Tenía la mejilla apoyada en su brazo y un rastro de paz en el rostro que me hizo nacer un nudo en la garganta.
Alejandro se quedó mirándola un largo rato desde el sillón. No era la mirada d