Después del cementerio, Joaquim me llevó a casa. Y al llegar a la pequeña casa de mi abuela, todo parecía exactamente igual.
La casa sencilla, el patio desmalezado, el jardín bien cuidado, la casa limpia e incluso las paredes pintadas.
–Lo dejé todo listo, siempre hacía una limpieza cada pocas semanas. Quería que todo estuviera igual cuando regresaras–
Sonreí, me volví hacia Joaquim y lo abracé.
–Muchas gracias. No sé qué haría sin ti. Desde el principio, siempre fuiste tú quien cuidó de mí–
Jo