–¿Traer de vuelta a Carla? ¡Eso está totalmente fuera de cuestión!– respondí con firmeza.
–Señor Almonte, esa es la mejor solución.– dijo mi abogado.
–¡No me importa! Es una mujer mentalmente inestable, abusó físicamente de mi hija cuando tenía apenas 2 años, la traumatizó, la amenazó e intentó matar a su propia hija. ¿Qué madre en perfecto estado mental haría eso? Y tengo todo documentado: los certificados de las clínicas, los testimonios de los criados y las niñeras, todos pueden testificar q