Capítulo 109. Engañada de nuevo
"Isabella"
Diana se había puesto pálida y, aun sin querer, sentí lástima. Había mentido y sostenido la mentira, pero ahora ya no había forma de negarlo. Por la cara de Oliver, la bomba iba a estallar y ya no se podía contener más. Además, ambas sabíamos el tipo de hombre que era él: un tipo despreciable e inconsecuente que podría hacer cualquier cosa.
— ¿Qué vas a hacer? —pregunté.
— Contar la verdad… e irme —respondió, con lágrimas en los ojos.
Me sorprendió que estuviera allí, en la fiesta de