"Isabella"
El día estaba impecable. Un sol generoso doraba las hojas de los árboles y hacía que el agua del lago brillara bajo la luz de la tarde. Mirando a mi alrededor, sentí que el pecho se me llenaba de una mezcla intensa de nostalgia y gratitud. Parecía que había sido ayer cuando mi propio viaje había comenzado, rodeado de traiciones, tormentas e incertidumbres.
Y ahora, con menos colágeno y algunas canas, observaba a mis hijos adultos iniciando sus propios caminos, todavía sin poder creer