"Júlia"
Mientras freía las hamburguesas en la plancha, sentía que el niño nacería pronto. Y eso me ponía aún más ansiosa y con miedo.
Miré hacia afuera. César atendía a algunos clientes; se había dejado crecer la barba. Estaba más serio, más callado. Había algo más duro en él ahora, pero seguía siendo el mismo hombre guapo y gentil del que me había enamorado… y lo había arruinado todo. Tantos años después, mi madre tenía razón. Mi vida se había desmoronado. No podía quitar los ojos de César, de