ARIA
Estoy enfadada pero....cada vez que miro al Comandante a los ojos, mi cuerpo se calienta y mi mente traicionera me lleva de vuelta a la escena de las Termas. Aún puedo sentir el peso de sus manos en mi piel y cómo su mirada se clavaba en mí, como si no existiera nadie más en el mundo.
He de admitir que estoy realmente necesitada, por lo que parece… y no ayuda en absoluto tener a un macho espectacularmente ‘buenorro’ a mi lado.
—Quería preguntarte si ha pasado algo con Kevin —dice fin