SEIK
Llegamos a la casa de la manada para comprobar cómo estaba la cachorra. Tori la había llevado a la clínica ubicada dentro de nuestras instalaciones. Si no habían decidido trasladarla a otro lugar, era porque su vida no corría peligro.
Desde la distancia pude distinguir a los novatos, incluida mi hermana y Aria, reunidos frente a la entrada de la clínica. Parecían inquietos, sus expresiones reflejaban nerviosismo. La incertidumbre es una pésima compañía en momentos como este.
Rápidamente me