(PRELUDIO)Hace 100 años.
EL ANTIGUO
Cerré aún más el espacio entre nosotros. Mi boca encontró la de ella con una intensidad que le robó el aliento. Fue un choque de mundos, de calor y frío, de vida y muerte. Ella intentó resistirse, pero el peso de su propio deseo la traicionó. Sus manos, que habían empujado mi pecho en un vano intento de detenerme, acabaron aferrándose a mi camisa, arrugándola entre sus dedos.
Aproveché su rendición, dejando que mis manos bajaran con la precisión de quien conoc