(PRELUDIO) Hace 100 años...
El ANTIGUO
El viento mecía suavemente las ramas de los árboles, y las flores blancas que trepaban entre ellas parecían brillar bajo la luz del sol. Lyra estaba absorta en el delicado perfume que emanaban. Sus dedos, finos y gráciles, rozaban los pétalos, mientras que algunas hebras de su pelo de color chocolate se enredaban con algunas hojas y ramas cercanas.
Allí, bajo los rayos de sol que se filtraban entre las hojas, daba la impresión de ser una aparición; una cria