El martes de la semana siguiente, alguien pegó un cartel en el tablón de anuncios de la escuela del pueblo.
Era un papel A4, impreso, con letra de ordenador.
Decía: ¿Sabíais que la nueva asistente administrativa de la petrolera tiene antecedentes? Preguntad quién es realmente Valerie.
Sin firma.
Sin fecha.
Sin nada que lo identificara salvo que alguien lo había puesto ahí sabiendo que en un pueblo de este tamaño el tablón de la escuela lo leía todo el mundo en veinticuatro horas.
Valerie lo vio