La frialdad del gerente Fuentes era del tipo específico.
No la frialdad abierta, la que se convierte en conflicto y tiene bordes definidos. Era la otra: el trabajo asignado sin saludo, la mirada que pasaba por encima de ti en lugar de detenerse en ti, los buenos días dichos al aire en lugar de a la persona.
Valerie la notó el jueves por la mañana, primer turno después de la reunión del miércoles.
El carrito estaba en el pasillo de siempre.
La hoja de tareas tenía una columna adicional que antes