Charlas, enfrentamientos y más (2da. Parte)
Dos días después
New York
Galvin
Dicen que el dinero abre puertas, pero eso es solo la fachada, el espejismo que los ingenuos confunden con verdadero poder. El verdadero control está en descubrir la debilidad oculta, ese punto vulnerable que todos esconden, esa grieta invisible que nadie se atreve a mostrar. Ahí es donde se decide la partida, donde se puede apretar hasta asfixiar al que se cree intocable.
Sin ese cabo suelto, ni la fortuna más grande sirve de nada. Es como tener la llave de una