Frente al interrogatorio de Gabriel, Adrián apretó los labios y explicó,
—Susana ha estado ocupada preparando todo, se agotó demasiado y tuvo un ataque de asma. Está muy cansada, así que le pedí que descansara primero.
El anciano dirigió la mirada hacia Lilian, que conversaba no muy lejos, con unos ojos tan agudos que parecían verlo todo.
Pasaron dos horas.
Los miembros de la familia ya habían terminado de saludar y entregar sus regalos. Adrián miraba con irritación los mensajes no leídos en su