El algo del colegio llegó en marzo.
No de Emma directamente.
Llegó de Kate, un martes a las seis de la tarde, en el tipo de llamada que Kate hacía cuando necesitaba hablar antes de que Emma se enterara de que estaban hablando.
Valentina contestó antes del primer tono.
—Kate.
—Emma llegó del colegio el viernes con la cara de quien recibió algo que todavía no sabe cómo procesar. —Kate fue directa—. No me dijo qué. El lunes llegó igual. Hoy igual.
—¿Tres días.
—Tres días. Esta mañana le pregunté d