Faltaban cuatro semanas para Vancouver.
El equipo de TED confirmó los detalles logísticos un lunes: hotel, horario de soundcheck, tiempo de llegada al auditorio, protocolo para la sesión de preguntas. El coordinador de ponentes se llamaba David y escribía con la eficiencia de quien ha manejado ciento veinte ponentes en los últimos tres años y que sabe exactamente qué información necesitan antes de que la pidan.
Valentina respondió en el mismo tono.
Confirmar, agradecer, preguntar lo necesario.