La boda fue en abril.
En el jardín de la mansión, no en un salón de eventos ni en una locación con nombre propio. El jardín porque era el lugar donde Carolina había estado más veces, donde conocía los árboles y la luz de la tarde y la manera en que el ruido de la Condesa llegaba desde afuera sin convertirse en el ruido del jardín.
Era también el único lugar que Carolina hubiera aceptado que fuera de Carolina y no de nadie más.
Valentina le había ofrecido el jardín seis semanas antes.
Carolina h