Mundo ficciónIniciar sesiónClara
Convertirme en la esposa de Sebastian Hale ha sido como cambiar de piel sin tener tiempo de acostumbrarme a ella. Todo es igual y todo es distinto al mismo tiempo. Sigo siendo la misma mujer que se preocupa por su hijo, que revisa correos en la madrugada, que se cuestiona cada decisión que toma, pero ahora camino por los pasillos de la empresa y por los salones de la mansión con un apellido que pesa, con miradas que me miden y expectativas que no pedí. Lo que más me desconciert






