Sebastian
CINCO AÑOS DESPUÉS…
Miro la sala de juntas desde la cabecera de la mesa y no puedo negar una verdad que me resulta incómoda: el imperio que tengo delante no lo construí solo.
Evelyn Ashford-Hale está sentada a mi derecha, revisando cifras con la seguridad de alguien que no necesita aprobación. Cuando habla, todos escuchan; cuando decide, nadie discute. La fusión fue un éxito porque ella sabía exactamente qué sacrificar y qué proteger. Hale Global Industries no solo creció: se volvió i